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Desde Artesanías Literarias:
www.artesanias.argentina.co.il
Estimados lectores, colaboradores y amigos: editamos esta revista virtual con un solo propósito, difundir literatura marginada por la herrumbre de la censura editorial, para romper el estado de sitio que le imponen «los que mandan», difundir la mejor literatura de poetas y escritores relegados, aquéllos que reciben el escarmiento de vivir recluidos en el gueto.
Dos mundos, el de los consagrados, que se mueven en los cócteles de embajadas, en las recepciones organizadas por los famosos locales para los famosos del planeta. Laureles, gloria, gacetillas, copetines, académicos y profesores. Puro cuento, chafalonías vestidas de gala, globos inflados, risitas de goce perpetum, y nada, oquedad en fa mayor. Y el otro, el nuestro, el de los que vestimos vaqueros, pelo largo, escribimos cuando podemos, vivimos hermanados por el desprecio de los nombres de molde... ¡Y a quién le importa hoy!
Las revistas virtuales les hemos pinchado el globo, la exclusividad. Tenemos lectores, muchísimos lectores mientras que los engolados de esmóquin y ropa de noche disfrutan de una distinguida soledad.
Ahora bien, hay revistas virtuales y balones virtuales . Hay revistas serias, que suministran literatura, de categoría. Y hay balones que reparten material para escuelitas secundarias. Todos pueden editar una hermoso puzle de colores y gráfica, con escritores y poetas globos inflados. Sí, pueden, ¿quién va a impedirlo?
Ahora sobre los números... Esta publicación tiene 3200 suscriptores. Sin embargo llega a 43 mil lectores...¿Cómo es posible? El sitio
www.argentina.co.il, el sitio madre, llega a todos los rincones de habla castellana con su sitio. Ese es el secreto.
Fin de semana; hemos incorporado nuevos materiales (no hemos terminado... Artesanías, como la antigua calle Corrientes, es la revista que nunca duerme, ¿recuerdan?). En todos los ítems, para todos los gustos. Dudamos que el lector pueda terminar en una noche, una semana o un año, consumir las obras publicadas en Artesanías Literarias. Pero allí están, latentes, a la espera del lector, en el gigantesco archivo de nuestro sitio. Y el lector no carga ni recarga ni tapona la memoria de su PC. Artesanías, como una buena madre, hace todo por la familia, conserva en un depósito al margen la buena literatura que recibe. Y el lector, que ha puesto la revista en favoritos, con una leve presión entra, selecciona, lee, guarda y, sobre todo, disfruta, disfruta de día, de noche, día de semana, fin de semana, en Buenos Aires o Madrid, Montevideo o Barcelona, Caracas o Tel Aviv, Córdoba o Jerusalém, La Pampa o Berlín.
Chau, hasta la próxima,
Asociados y el Andrés
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